miércoles, 3 de agosto de 2016

Abuelas israelíes, guardianas de los derechos humanos en los puestos de control


Abuelas israelíes, guardianas de los derechos humanos en los puestos de controlCada mañana acuden con papel y bolígrafo dispuestas a denunciar las irregularidades que cometen los soldados israelíes en territorios palestinos

El pelo cano y los achaques de la edad no son impedimento para que decenas de abuelas israelíes se levanten cada mañana y, con papel y bolígrafo bajo el brazo, acudan a decenas de puestos de control militares en territorio palestino dispuestas a denunciar las irregularidades que cometan los soldados.

Son casi las dos de la tarde y la conocida como “Puerta de la Agricultura” de Hableh, al nordeste del territorio ocupado de Cisjordania, que separa a esa población de sus tierras agrícolas, retiene a decenas de palestinos que esperan a que soldados israelíes abran el paso para poder ir a trabajar o volver a casa a almorzar.

Daniela Gordon, psicóloga israelí septuagenaria, observa atenta cómo los militares -que abren este control tres horas al día- piden los permisos de entrada a los palestinos que, principalmente agricultores, bajan de sus mulos y tractores para ser registrados mientras que ella toma nota de todo el proceso.

250 mujeres
No es un trabajo, ni gana dinero por lo que hace. Como ella, casi 250 abuelas israelíes “luchan contra la ocupación y por la defensa de los derechos humanos” a través de la asociación “Majsom Watch”, (‘majsom’ significa en hebreo obstáculo y se utiliza para denominar los puestos de control), que lleva quince años monitorizando los abusos de fuerzas israelíes en estos controles.

“¿Puedes abrir esa puerta para que no se congestione la gente en el control de acceso?. ¿Y por qué no dejas pasar a este anciano?”, media Gordon ante los soldados israelíes de este cruce, con los que, como el resto de jubiladas, tiene una buena relación.

Presión, supervisión y monitorización. Tras más de una década como guardiana de los derechos humanos en cualquiera de las barreras militares diseminadas por las zonas palestinas ocupadas, a Gordon se le acumulan las historias y sentimientos a la hora de hablar de lo que ha vivido.

“Los soldados prohibían a una chica palestina, extremadamente delgada y consumida por un cáncer, ir a un hospital israelí, pero después de hablar con ellos y hacer muchas gestiones, lo conseguimos”, explica a Efe esta israelí de apariencia frágil que, emocionada, recuerda cómo aquella joven se lo agradeció: “Tú, mujer, tienes alas”, le dijo.

Gordon consiguió también que un padre palestino pudiera pasar a Israel, donde su hijo había muerto en un hospital. “Pero si ya está la madre con el niño”, le decían los soldados, a lo que esta anciana recriminó: “Debe usted entender que el padre también quiera despedir a su hijo”.

Estas abuelas, con más tiempo y menos responsabilidades, han encontrado en “Majsom Watch” su principal deber. “Hago lo que hago por mis hijos y nietos, para que puedan vivir en un lugar en paz al que aún amo”, refiere a Efe esta mujer que, tras una pausa, confiesa: “Por supuesto que este conflicto hace que me sienta menos orgullosa de ser israelí”.

Tachadas de traidoras
Las ancianas no están libres de crítica, gran parte de la sociedad del país las considera unas traidoras: “Nos llaman desertoras, las chicas de Arafat”, cuenta resignada Gordon, apoyada por su compañera Edith Maor, que dice estar “preocupada” porque “más de la mitad de la sociedad israelí apoya fuertemente una política de derechas”.

Maor, nacida en Estados Unidos, emigró a Israel con 21 años y reivindica que, “el hecho de que tengamos derecho a tener un país (Israel), no significa echar a los demás (palestinos)”.

A Gordon le suelen preguntar si no tiene miedo, a lo que ella contesta tajante: “Tengo más miedo de que un ultraortodoxo de Jerusalén me tire piedras en ‘shabat’ (jornada sabática del judaísmo) a que un palestino me tire piedras en Ramala”.
Las integrantes de Majsom Watch organizan también tours para israelíes y extranjeros en los que muestran las singularidades del conflicto y explican, in situ, las causas y consecuencias de la ocupación
“Tengan ustedes un buen día, soldados”, se despiden Gordon y Maor amablemente al terminar la jornada.

lunes, 4 de enero de 2016

El País: ‘Fujilecciones’ olvidadas

Resultado de imagen para hector schamis el pais
Héctor Schamis

El 11 de septiembre de 2001 se firmó la Carta Democrática Interamericana. Fue pensada como un instrumento jurídico y político para prevenir rupturas del orden democrático. Ello ya sea producto del tradicional golpe militar o bajo presidentes que, llegados al poder por el voto, una vez allí lo usan para violar la legalidad constitucional y perpetuarse. Se firmó en Lima, precisamente, porque el caso de texto fue el Perú de Fujimori. Es una historia que debe recordarse hoy.

Fujimori fue un precursor del autoritarismo del siglo XXI. Había sido electo en 1990, derrotando a Vargas Llosa. Un recién llegado a la política, en campaña se oponía a la liberalización económica y atemorizaba al electorado con la austeridad que proponía su adversario. En realidad fue gato por liebre, ya que ni bien llegó a la presidencia implementó un draconiano ajuste y reforma estructural. Fue el Fujishock.
La búsqueda de la discrecionalidad en la política económica, junto a la amenaza terrorista de Sendero Luminoso, le sirvieron como pretextos del autogolpe de abril de 1992. Fujimori disolvió el Congreso, suspendió la constitución y avasalló al poder judicial, removiendo más de una centena de jueces y fiscales. La OEA denunció el golpe, reclamando el retorno a la legalidad democrática. Brasil, Costa Rica y Argentina retiraron sus respectivos embajadores. Este último y Chile solicitaron la suspensión de Perú de la OEA; Panamá y Venezuela rompieron relaciones diplomáticas. El expresidente Alan García se exilió en Colombia.

A partir de allí fue autocracia, sin adjetivos, con corrupción, arbitrariedad y abusos. Fujimori convocó a una convención constituyente, siendo una nueva constitución aprobada en un referéndum de dudosa legitimidad en octubre de 1993. Un verdadero traje a la medida, se postuló a un nuevo período en 1995. La Constitución de 1979, vigente hasta entonces, no autorizaba la reelección inmediata.

Ante formas autoritarias innovadoras—como el “golpe judicial”—hay que responder con más innovación democrática.



Sobre esta base Fujimori buscó su tercera presidencia. En lo que ya es un clásico, su argumento fue que le correspondía un segundo período bajo la Constitución de 1993, ya que el primero había sido bajo la de 1979. El proceso electoral concluyó con Fujimori nuevamente reelecto en Mayo de 2000, pero bajo múltiples denuncias de inconstitucionalidad y fraude, además del acoso de las protestas sociales.
La OEA mantuvo un activo papel, auspiciando la Mesa de Diálogo. El régimen entró en acelerada descomposición al revelarse videos incriminatorios de la corrupción de Montesinos. Fujimori huyó, enviando su renuncia a la presidencia por fax y desde Tokio. Ello abrió paso al gobierno de transición de Paniagua, entonces Presidente del Congreso. Javier Pérez de Cuellar, ex Secretario General de Naciones Unidas, fue Jefe de Gabinete y Canciller, dándole fuerte impulso a la idea de la Carta Democrática.
¿Suena conocido? El Perú de los noventa obliga a recordar la lección del multilateralismo porque ninguna crisis democrática es materia exclusiva de la soberanía nacional. El proceso de la Carta Democrática fue gradual. Primero la Mesa de Diálogo en Lima, luego la adhesión de algunas naciones, la posterior Declaración de Québec en la Cumbre de las Américas de abril de 2001, las negociaciones y el borrador de la Carta en la Asamblea General de San José en mayo, y su redacción final y aprobación en Lima en septiembre.
Dicho proceso también es una lección de creatividad: frente a crisis que presentan desafíos desconocidos, se deben buscar fórmulas institucionales nuevas. Debería ser un espejo para la crisis venezolana. Las rupturas ya no son por medio de golpes militares, ni tampoco autogolpes como el de Fujimori. Ante formas autoritarias innovadoras—como el “golpe judicial”—hay que responder con más innovación democrática.
El mayor valor de la Carta Democrática fue que, con Perú como preocupación especifica, definió un conjunto de normas de aplicabilidad general ancladas en una estrategia multilateral. Esa podría ser la metodología a seguir hoy en Venezuela.

Fuente El País:

miércoles, 11 de febrero de 2015

Noam Chomsky: ”El lavado de cerebros en libertad es más eficaz que en las dictaduras”

Noam Chomsky – Reflexiones sobre la ofensiva israelí y política internacionalEl escritor Noam Chomski (Estados Unidos) habla de los mecanismos detrás de la comunicación moderna, un instrumento esencial de gobierno en los países democráticos, tan importantes para nuestros gobiernos como la propaganda es a una dictadura.

Empecemos por el asunto de los medios de comunicación. En Francia, en mayo del 2005, con ocasión del referéndum sobre el tratado de la Constitución Europea, la mayor parte de órganos de prensa eran partidarios del ”sí”, y sin embargo 55% de los franceses votaron por el ”no”. Luego, la potencia de manipulación de los medios no parece absoluta. ¿Ese voto de los ciudadanos representaría también un ”no” a los medios?
- El trabajo sobre la manipulación mediática o la manufactura del consentimiento hecho por Edgard Herman y yo no aborda la cuestión de los efectos de los medios en el público [1]. Es un asunto complicado, pero las pocas investigaciones que profundizan en el tema sugieren que, en realidad, la influencia de los medios es más importante en la fracción de la población más educada. La masa de la opinión pública parece menos tributaria del discurso de los medios.
Tomemos, por ejemplo, la eventualidad de una guerra contra Irán: 75% de los norteamericanos estiman que Estados Unidos debería poner fin a sus amenazas militares y privilegiar la búsqueda de un acuerdo por vías diplomáticas. Encuestas llevadas a cabo por institutos occidentales sugieren que la opinión pública iraní y la de Estados Unidos convergen también en algunos aspectos de la cuestión nuclear: la aplastante mayoría de la población de los dos países estima que la zona que se extiende de Israel a Irán debería estar completamente despejada de artefactos de guerra nuclear, comprendidos los que poseen las tropas norteamericanas de la región. Ahora bien, para encontrar este tipo de información en los medios, es necesario buscar mucho tiempo.
En cuanto a los principales partidos políticos de los dos países, ninguno defiende este punto de vista. Si Irán y Estados Unidos fueran auténticas democracias en cuyo interior la mayoría determinara realmente las políticas públicas, el diferendo actual sobre lo nuclear ya estaría sin duda resuelto. Hay otros casos así.
En lo que se refiere, por ejemplo, al presupuesto federal de Estados Unidos, la mayoría de norteamericanos desean una reducción de los gastos militares y un aumento, por el contrario, en los gastos sociales, créditos otorgados a las Naciones Unidas, ayuda económica y humanitaria internacional, y por último, la anulación de las bajas de impuestos decididas por el presidente George W. Bush a favor de los contribuyentes más ricos.
En todos estos asuntos la política de la Casa Blanca es totalmente contraria a los reclamos de la opinión pública. Pero las encuestas que revelan esta oposición pública persistente raramente son publicadas en los medios. Es decir, a los ciudadanos se les tiene no solamente apartados de los centros de decisión política, sino también se les mantiene en la ignorancia del estado real de esta misma opinión pública.
- Cuando se les pregunta a los periodistas, si sufre presiones responden inmediatamente: ”Nadie me ha presionado, yo escribo lo que quiero. ” Es cierto. Solamente, que si tomaran posiciones contrarias a la norma dominante, ya no escribirían sus editoriales. La regla no es absoluta, desde luego; a mí mismo me sucede que me publiquen en la prensa norteamericana, Estados Unidos no es un país totalitario tampoco. Pero cualquiera que no satisfaga ciertas exigencias mínimas no tiene oportunidad alguna de alcanzar el nivel de comentador con casa propia.
El sistema de control de las sociedades democráticas es muy eficaz; instila la línea directriz como el aire que respira. Uno ni se percata, y se imagina a veces estar frente a un debate particularmente vigoroso. En el fondo, es mucho más rendidor que los sistemas totalitarios.
No olvidemos cómo se impone siempre una ideología. Para dominar, la violencia no basta, se necesita una justificación de otra naturaleza. Así, cuando una persona ejerce su poder sobre otra -trátese de un dictador, un colono, un burócrata, un marido o un patrón-, requiere de una ideología que la justifique, siempre la misma: esta dominación se hace ”por el bien” del dominado. En otras palabras, el poder se presenta siempre como altruista, desinteresado, generoso.
Periodista de Le Monde Diplomatique.

martes, 10 de febrero de 2015

Rodrigo Uprimny: ¿En favor de los niños?

Rodrigo Uprimny
Si realmente la adopción por parejas del mismo sexo representara un riesgo para el adoptado, yo me opondría a esa posibilidad pues la adopción existe para que un niño sin hogar logre una familia, y no tanto para que los padres adoptantes puedan tener un hijo. El derecho prevalente es entonces el de los niños a ser adoptados.

Pero en realidad ese riesgo no existe. La evidencia académica demuestra abrumadoramente que las personas criadas por parejas o personas homosexuales tienen el mismo desarrollo psicológico que aquellas criadas por parejas o personas heterosexuales. Así lo han confirmado por medio de “metaestudios”, que son revisiones juiciosas de los estudios existentes, instituciones de alta credibilidad académica, como las asociaciones americanas de psicología, pediatría y sociología. O en Colombia lo han reiterado universidades tan serias como los Andes, la Nacional o la del Valle, el Colegio Colombiano de Psicólogos, o el ICBF. 

El único estudio que plantea un supuesto desajuste psicosocial de los niños criados por padres homosexuales es uno de Mark Regnerus, citado insistentemente por los opositores a la adopción igualitaria. Pero es un estudio aislado, que no rompe el abrumador acuerdo académico en esta materia. Y más importante aún, ese trabajo ha sido severamente criticado por sus sesgos y errores metodológicos. Regnerus no comparó realmente parejas homosexuales estables con parejas heterosexuales estables sino niños criados en hogares homosexuales inestables con hogares heterosexuales estables. Era la estabilidad de los hogares lo que marcaba la diferencia, no que fueran homosexuales o heterosexuales.
Las parejas del mismo sexo plantean entonces los mismos riesgos y beneficios que las parejas heterosexuales en casos de adopción. Si la pareja, sea homosexual o heterosexual, forma un hogar sólido, entonces al adoptado le irá bien. Por el contrario, si la pareja, sea homosexual o heterosexual, forma un hogar inestable y problemático, al adoptado no le irá bien. La solución razonable es entonces que en cada caso concreto, las autoridades encargadas de la adopción analicen cuál pareja ofrece un mejor hogar al adoptado; en algunos casos será la pareja heterosexual y en otros la del mismo sexo.
No hay pues razones para prohibir la adopción por parejas del mismo sexo invocando el interés superior del niño. En realidad, una prohibición así no sólo discrimina a las parejas homosexuales, lo cual ya es grave, sino que además afecta el interés superior de los niños, pues priva de la posibilidad de ser adoptados por parejas homosexuales estables, que les darían un buen hogar, a muchos de los miles de niños que están a la espera de que alguien los adopte, incluidos los más de 5.200 de difícil adopción, que hoy están bajo custodia del ICBF y que ninguna pareja heterosexual ha querido adoptar. Quedan entonces dudas de que quienes se oponen a la adopción igualitaria estén genuinamente preocupados por los niños y niñas sin hogar.

martes, 27 de enero de 2015

Estado Mexicano responde luego de 4 meses de la desaparición de 43 estudiantes

Embedded image permalinkLa Procuraduría General de la República de México (PGR) presentó informe y video sobre los hechos ocurridos en Iguala, luego de 4 meses y un día en que 43 estudiantes desaparecieron en Guerrero.

Según el Procurador Murillo, "Las evidencias permiten determinar que normalistas fueron privados de la libertad, de la vida, incinerados y arrojados al río San Juan".


Informe de la PGR: 


Video de la Presentación:
 


 Fuente Procuraduría General de la República: http://www.pgr.gob.mx/

lunes, 26 de enero de 2015

Ban advierte que a 70 años del Holocausto persisten odios contra minorías


Un día como hoy hace 70 años, las tropas soviéticas liberaron el campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau; sin embargo, la humanidad está a prueba todavía ya que las minorías a menudo siguen afrontando odios en todo el mundo.


Así lo advirtió este martes el Secretario General de la ONU en su mensaje con motivo del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
Ban Ki-moon urgió a renovar los esfuerzos por erradicar los odios y ataques a las comunidades vulnerables que siguen muriendo o viviendo con miedo a la violencia que sufren.
Ban recordó que en Auschwitz más de un millón de personas murieron de manera brutal y sistemática. La mayor parte de las víctimas eran judíos, pero también había disidentes políticos, prisioneros de guerra soviéticos, gitanos, homosexuales y discapacitados.
Sin precedentes en la historia, la masacre fue motivada por la perversa ideología racista nazi, que intentó encontrar y matar a todos los judíos y a otros grupos a los que consideraban inferiores, apuntó.
"La humanidad se unió para superar la amenaza nazi. Hoy, estamos de nuevo a prueba. Las minorías en todo el mundo afrontan odios y las tensiones sectarias y otras formas de intolerencia van en aumento…La gente debe unirese para detener los ciclos de discordia y construir un mundo de inclusión y respeto mutuo", subrayó Ban.
Finalmente, el Secretario General reiteró el compromiso de la ONU de proteger a los vulnerables y promover las garantías fundamentales, la libertad y la dignidad de todas las personas, como lo mandan la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

miércoles, 21 de enero de 2015

Baltasar Garzón: La hora de la justicia para las víctimas en Guatemala


La Corte de Constitucionalidad, en su sentencia del 13 de agosto de 2013, estableció que: “… son inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos tales como la tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas ellas prohibidas por contravenir derechos inderogables reconocidos por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos…”. 


De nuevo, y, a pesar de esta contundencia y de la jurisprudencia establecida por tribunales internacionales, en forma constante y reiterada, la sombra de la duda y la amenaza de la impunidad, se cierne sobre las víctimas del genocidio en Guatemala, pretendiendo proteger a uno de sus máximos exponentes, el exgeneral y dictador Efraín Ríos Montt. La valentía de un pueblo y de sus instituciones se demuestra por la contundencia en la protección de los derechos de sus ciudadanos y por la entereza de los tribunales frente a quienes los desconocen y generan espacios antidemocráticos de vergüenza, corrupción y olvido de la primera y fundamental regla de una democracia, cual es que el poder reside en aquel y que todo abuso debe ser sancionado, antes o después, para garantizar la propia supervivencia del Estado de Derecho.

La rendición de cuentas por el genocidio que sufrió el pueblo ixil en Guatemala a lo largo de su sangrienta guerra civil, y especialmente durante los años ochenta, en los que Ríos Montt dirigió los destinos del Gobierno, es la premisa ineludible para evitar el abismo que se abriría, una vez más, en este país, a modo de incruento golpe de Estado, si la justicia renunciara al papel histórico que le corresponde y no pronuncia su independiente e imparcial decisión.

La amnistía, que es un mecanismo aceptado en ciertos contextos para facilitar el paso de una situación de represión a otra democrática, jamás puede ni debe ser utilizada, so pena de prostituir su verdadero sentido y alcance, para impedir que los presuntos responsables de crímenes de genocidio, lesa humanidad y guerra, cometidos desde el propio Estado, puedan responder, con todas las garantías, ante jueces independientes. Una democracia autentica, no se puede construir sobre miles o millones de cadáveres, desaparecidos o torturados y quienes propician una salida como esa, están contribuyendo a consumar para siempre la desigualdad de los ciudadanos ante la justicia, contrariando así los principios mas elementales que como seres humanos nos hemos dado.

La derogación del Decreto de Amnistía 8-86 por Guatemala en el contexto de los Acuerdos de Paz es el último paso para dar concreción legal interna a una norma ya consolidada en la esfera internacional: los responsables de crímenes internacionales no pueden gozar de los beneficios de la amnistía. La razón que fundamenta este principio es que los crímenes internacionales no pueden ser cuestión interna de uno u otro Estado, sino que su persecución, corresponde, bajo la protección del principio de soberanía compartida, a todos los países porque afectan a toda la comunidad internacional y socavan la dignidad de la humanidad en su conjunto. Este valor elemental para la protección de los derechos humanos, es irrenunciable y su reconocimiento es obligatorio para todos los sistemas nacionales que han ratificado los instrumentos internacionales que los reconocen, como es el caso de Guatemala.

Si el 5 de enero de 2015 el nuevo juicio contra Ríos Montt no concluye en una sentencia firme, fundada, libre de obstrucciones, de interferencias y presiones, abierta a su aplicación íntegra, Guatemala será muy poco fiable para sus ciudadanos y mandará a la comunidad internacional un mensaje de desesperanza, de apoyo institucional a la impunidad, a la corrupción, al beneficio personal por encima del bien común, a favor del olvido y de la indiferencia que acabará finalmente con la propia credibilidad del Estado de Derecho.

Es la hora definitiva de la Justicia para perseguir, juzgar a los victimarios y para resarcir y garantizar la no repetición a las víctimas de aquellos crímenes. Ningún juez, podrá afirmar ya que este sistema no es aplicable a este tipo de conductas aberrantes, porque si así lo hiciera, estaría desconociendo, en forma flagrante, el derecho, y contribuiría en forma activa a la impunidad y, por ende, su responsabilidad no podría excusarse. La Justicia, debe exigir su espacio como poder del Estado y garantizar la protección de los derechos de los ciudadanos y juzgar, definitivamente, este tipo de conductas como única posibilidad de reivindicarse ante el pueblo guatemalteco y ante el mundo. Por esto, las instituciones encargadas de administrar justicia no pueden olvidar la gran responsabilidad que ostentan, ni deben ignorar que no habrá futuro para una sociedad que no revisa su pasado, que no persigue a sus mayores delincuentes y que no limpia sus heridas antes de cerrarlas. Es así como, a través de la acción de la justicia, se podrá establecer una verdad judicial y hacer sostenible la no repetición de las atrocidades, reforzando el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos.

En todo caso, si así no sucediera, y Efraín Ríos Mont quedara protegido por el ominoso estigma de la impunidad oficial, el principio de Jurisdicción Universal, en cualquier país, se activaría una vez más, para que aquella, no se instaure definitivamente como norma para proteger a los victimarios.

Madrid a 25 de diciembre de 2014.

Baltasar Garzón Real


jueves, 20 de noviembre de 2014

ONU celebra 25 anos da Convenção sobre os Direitos Humanos da Criança

Uma das especialistas que participou da redação do documento disse que o direito das crianças ganhou mais visibilidade; Marta dos Santos Pais disse que os menores passaram a ter participação direta nos processos de mudança; cantora brasileira Daniela Mercury vai participar da comemoração na sede das Nações Unidas.

A ONU celebra esta quinta-feira, 20 de novembro, o 25º aniversário da Convenção sobre os Direitos da Criança, adotada em 1989.

A representante especial do secretário-geral sobre Violência contra as Crianças, Marta Santos Pais falou à Rádio ONU sobre o que mudou nesse período.

Prioridade
“A verdade é que a prioridade dada nas políticas públicas, nas legislações, na participação da sociedade civil mudou radicalmente. Antes de mais, mudou a forma como nós encaramos o que significa ser criança, não mais como um ser passivo dependente da ajuda dos adultos, do Estado e da sociedade. Mas um ator interveniente nos processos de mudança que todos nós construímos todos os dias nos países onde vivemos.”

Santos Pais afirmou ser possível acabar com os abusos e a violência cometidos contra as crianças.

“É seguramente possível e para isso que estamos todos a trabalhar, mas temos que apressar o passo. O sentimento de urgência é premente e as crianças sentem uma frustração muito profunda. Estamos a perder milhares de crianças todos os anos como resultado da violência que define sua vida, seu cotidiano. Para dar alguns exemplos, todos os anos 8% das vítimas de homicídios no mundo são crianças menores de 15 anos e a cada cinco minutos uma criança morre como resultado da violência.”

Visibilidade
A representante especial do secretário-geral disse que com a adoção da Convenção, os direitos das crianças ganharam mais visibilidade a nível internacional e dentro de cada país.
Segundo ela, a voz da criança passou a ser ouvida com mais seriedade, participando até mesmo de processos de redação de novas leis de proteção aos menores.
Mas apesar dos avanços alcançados até agora, Santos Pais afirmou que muito ainda precisa ser feito pelo bem das crianças.

Daniela Mercury
E para marcar o aniversário do documento, a cantora brasileira e embaixadora da Boa Vontade do Unicef, Daniela Mercury participa esta quinta-feira do lançamento da campanha #Imagine.

O evento vai envolver música e tecnologia para mobilizar pessoas de todo o mundo em torno dos direitos das crianças.

O show na Assembleia Geral da ONU, em Nova York, vai contar também com a presença de vários outros artistas famosos como Yoko Ono e o ator Hugh Jackman.

O video #The #IMAGINA Project:


ONU. La Convención sobre los Derechos del Niño cumple 25 años

Existen muchas razones para celebrar en ocasión del 25 aniversario, este jueves, de la Convención sobre los Derechos del Niño, el tratado internacional que ha sido ratificado más amplia y rápidamente en la historia.

Algunos de esos logros han sido el declive de la mortalidad infantil y el aumento de la escolaridad, dijo Naciones Unidas, al conmemorar la fecha, aunque alertó que todavía muchos niños no disfrutan de sus derechos plenamente.
Sobre el tema, Radio ONU entrevistó a la representante especial del Secretario General sobre la violencia contra los niños, Marta Santos Pais.
"Las excelentes legislaciones, las nuevas instituciones que han sido creadas, por ejemplo, defensores de los derechos de la niñez en tantos países, las importantes movilizaciones y la cooperación con la sociedad civil. Pero esa prioridad no debe ser olvidada cuando tenemos situaciones de inestabilidad política, de recesión económica o cuando el país tiene otro tipo de problemas".
Santos País confió en que este aniversario sea un momento de reafirmación de los compromisos asumidos por los Estados en materia de respeto a los derechos de la niñez, incluida la protección contra la violencia.

Ver celebración "25th anniversary of the Adoption of the Convention on the Rights of the Child: Recalling its vision, pursuing its mission": http://webtv.un.org/

miércoles, 29 de octubre de 2014

Gabriela Wiener: Nadine Heredia, o cómo se construye una primera dama del siglo XXI

Como quien deja en la alfombra el juguete de un niño gigante, los oficiales han dejado el helicóptero al alcance de la chica que viene hacia ellos alargando sus pasos sobre la pista de aterrizaje. Ella se detiene ante los uniformados nerviosos y rígidos, junta las piernas con fuerza en un gesto cómplice, les da la mano falsamente seria y de un salto se mete en la nave. Como cualquier persona engañosamente pequeña que ejerce alguna autoridad, Nadine Heredia cuestiona la estética del poder desde los márgenes.

Días antes de subirse al helicóptero, Nadine cruzaba con el mismo dinamismo la puerta de una conocida cafetería. Todo en ella es vibración, actividad, discurso. Por eso extraña oírla decir que últimamente anda en modo “perfil bajo”. “Estoy retirada en mis aposentos”, dice sentada en un rincón de nuestra mesa y mirando fijamente el queso frito. La gente se vuelve al verla llegar sin escolta y colocar su humeante blackberry como un arma letal a la derecha de su mano. A los pocos minutos ya hay un paparazi fotografiándola desde la calle. “¿Quién es ese?”, exclama ella con sonrisa ratonil. “Ya nos han visto”.
¿Quién es Nadine Heredia? Es la primera dama de Perú, una nación que es pieza clave en la reconfiguración política y económica de América Latina, un espacio político que funciona como bisagra entre la economía liberal y el discurso “social”, entre Santiago de Chile y Caracas. Y es también la persona más poderosa del país, según las últimas encuestas: Nadine está unos puntos por encima de su propio marido, el presidente Ollanta Humala, un exmilitar que se levantó contra la dictadura de Fujimori y que para ser elegido constitucionalmente años después tuvo que firmar un acta de juramento en defensa de la democracia, que ha cumplido hasta ahora. Humala llegó en pleno “milagro económico” –durante sus dos primeros años de Gobierno la economía creció un 6,3% y un 5,9%, respectivamente–, pero se enfrenta ahora a una primera desaceleración.
Para los peor intencionados, en poco tiempo Nadine habría convertido a ese hombre en el primer caballero de la presidenta. Esta mañana, Samín, su hijo de tres años, al verla con una camisa de corte varonil, le ha preguntado por qué se pone la ropa de papá. Nadine se ha reído un buen rato. Hasta recordó las caras de algunos de sus adversarios, los que la acusan de querer suplantar a su marido, pero enseguida, me cuenta, ha vuelto en sí para explicarle al niño que esa es su camisa, la camisa de mamá, aunque tenga cierto estilo masculino. Al final, antes de salir desde su casa hasta el Palacio de Gobierno ha decidido ceder un poco y darse un toque femenino con una torera negra.
Humala, de espaldas, recibe el aplauso de su esposa durante un desfile militar en 2013 en Lima. / CRIS BOURONOCLE (GETTY)
¿En qué espejo se mira Nadine Heredia? Una de las líderes de la oposición, la conservadora Lourdes Flores Nano, alertaba en su momento “de esta suerte de posible kirchnerismo, de primero estoy yo, después vienes tú, y ya nos acomodamos. Hay una sensación de que esta pareja es la que va a conducir el Perú”. Los casos más visibles de “parejas políticas” en el continente son, en efecto, el de los Clinton en Estados Unidos y el de los Kirchner en Argentina. La diferencia es que tanto Hillary como Cristina forjaron una carrera política propia antes de llegar al poder como consortes, mientras que Heredia carecía completamente de experiencia política hasta que en 1996 conoció a su marido. Para Fernando Rospigliosi, exministro del expresidente Alejandro Toledo, los Humala intentaron el esquema Chávez, pero como Ollanta no es un líder carismático, terminaron apostando por el de los Kirchner. “Néstor era mejor que Cristina, pero en este caso Nadine es más capaz que Ollanta, sin ser una luminaria como ella se cree. Por eso ha tenido un papel preponderante en el Gobierno”. Nadine Heredia ha sido clave en este giro del socialismo filochavista al pragmatismo liberal.
“Cuando Ollanta llegó a la presidencia”, dice ella casi susurrando, “no pensé en cómo ser una buena, bonita primera dama, sino en cómo iba a ayudarlo a cumplir con sus objetivos. Me puse a trabajar para visibilizar las cosas que él estaba haciendo bien”.
No todos leen sus labios desde la sospecha. El periodista Gustavo Gorriti, expresidente del Instituto Prensa y Sociedad, cree que la influencia de Nadine es positiva. “¿Es malo que la esposa de un presidente tenga influencia sobre él? No necesariamente. Todo presidente está rodeado por asesores y algunos de ellos pueden llegar a tener una extraordinaria influencia sobre sus decisiones. Hay ocasiones en las que la esposa es precisamente la asesora de mayor confianza”. Pero a Nadine Heredia no parece satisfacerle el simple papel de consejera de su marido.
La suya es más bien una carrera de fondo contra el modelo tradicional de primera dama, un título con el que, por otro lado, nunca estuvo de acuerdo. “Yo siempre quise ser llamada primera servidora, pero es difícil cambiar una idea una vez que está internalizada”. Se trata, pues, de reinventar un concepto y con ello, quizás, una idiosincrasia. A veces, para cambiarlo todo, hay que empezar por cambiar a un solo hombre, aunque este sea el presidente de la República.
¿Cómo se fabrica una primera dama del siglo XXI? Responde el publicista y escritor Gustavo Rodríguez: “Para naciones con raigambre machista, pero en las que la mujer ha alcanzado espacios que no tenía hace 40 años, es importante apuntar a ser más Michelle Obama que Hillary Clinton: la fantasía de mujer empoderada, pero que no corre el riesgo excesivo de hacerle sombra al esposo. El drama y el triunfo de Nadine Heredia es justamente que es una mujer con mayor manejo político que Humala y, en ese combo 2×1, mientras más ganadora se muestre más suspicacias levanta”. En este escenario no es difícil aventurar un resumen que escuece a la clase política local: Nadine se sueña Bachelet, intenta comportarse como una Michelle andina, pero actúa como Clinton.
Nadine es más capaz que Ollanta, sin ser una luminaria como ella se cree”
Antes de dejar el cargo, el expresidente Alan García eliminó el despacho de la primera dama. Humala promulgó un decreto ley para que dentro del despacho presidencial haya un espacio para Nadine Heredia y su equipo, en el ala Este del Palacio de Gobierno de Lima. En una entrevista, poco después de ganar las elecciones, una periodista le preguntó al presidente Humala si Nadine tendría un cargo y un despacho con presupuesto propio. “Ella tiene un cargo y un despacho con presupuesto propio”, contestó: “Madre de familia, con presupuesto para su hogar y un despacho en Fernando Castrat, 195, Chama, Surco, nuestra casa. Y en su tiempo libre nos ayudará en los temas sociales”. Nadie, ni siquiera Humala, siendo absolutamente sinceros, se creyó esa declaración.
La primera dama del siglo XXI es confidente, asesora, colaboradora, apoyo y cable a tierra del presidente. Es también coach, relaciones públicas, presidenta del partido de Gobierno y cómplice en la idea casi romántica de que este ejecutivo pase a la historia por sus reformas. “Todos los días hablan de mí. Si puedo hacer las cosas con perfil bajo lo hago, pero aun cuando no hago nada, no digo nada, todos los días hablan de mí”, dice con una taza de café en la mano, antes de ser interrumpida por una mujer que le pide un selfie.
Nadine Heredia reúne cualidades suficientes para alimentar por sí sola el culebrón de la política nacional. El último año ha sido durísimo. “Mi problema es que soy franca”, dice. YouTube está plagado de una serie de equívocos protocolares que no han hecho más que alimentar el recelo de muchos: vídeos de Nadine colocándose siempre a la derecha del presidente de Perú (el protocolo manda que sea el jefe de Estado el que vaya a la derecha), vídeos de Nadine hablando de “sus” ministros, vídeos de Nadine dando órdenes, pidiendo silencio. En contraparte, la imagen del presidente ha sido la de un marido apocado ante una esposa con carácter.
Hace unos meses, el ex primer ministro de Perú César Villanueva declaró haber renunciado a su cargo por la intromisión de Nadine Heredia. Hoy, se reafirma en su denuncia y añade: “La intención de colaborar con el presidente es natural en Nadine, pero hay que diferenciar su papel como primera dama de su trabajo como presidenta del Partido Nacionalista. Si no no se sabe dónde empieza uno y dónde acaba el otro. En Nadine hubo y hay ansiedad política”.
Para Juan Jiménez Mayor, otro ex primer ministro de Humala, todo tiene que ver con una campaña contra el Gobierno: “Lo de Nadine es una de esas formas que usan los adversarios para apuntar directamente a Humala y afectarlo en su conexión con la gente, usando las fibras del machismo más retrógrado”.
Nadine Heredia, entre Hillary Clinton (a la izquierda, cuando era secretaria de Estado de EE UU) y Michelle Bachelet (hoy de nuevo presidenta de Chile). / ERNESTO BENAVIDES (GETTY)
Lo cierto es que el proyecto político de Humala no brota de un partido, sino de una pareja. Heredia no lo esconde. Su alianza matrimonial está atravesada por la idea de país que ambos compartieron, el poder es solo una de las consecuencias de ese encuentro. “Los dos hemos luchado como pareja, juntos hicimos el partido, la campaña codo a codo y hemos logrado las cosas que nos propusimos”. Dice Nadine que eso no le sentó bien a la clase política. “Creyeron que yo estaba haciendo campaña para mí. El señor García se inventó lo de la reelección conyugal imagino que por celos políticos. A mí jamás se me había pasado por la cabeza. ¡Me pidieron que me deslindara de algo que nunca había dicho ni pensado! Esto que es tan fácil de decir y de sentir no lo entienden los políticos”. Nadine habla de los políticos como si ella misma no fuera de su clase. “No soy de izquierda ni de derecha. Soy una pragmática. Soy de las que han venido a este mundo a resolver”. Paradójicamente, es precisamente ese pragmatismo, esa falta de respaldo intelectual, lo que hace que las acciones de este Gobierno proyecten una idea de informalidad, que se ha visto en los últimos “bailes ministeriales”. En contraparte, a la pareja se le reconoce una defensa cerrada de los valores democráticos y un espíritu nacionalista más cercano a un idealizado “amor por Perú” que a las estatizaciones de sino “bolivariano”.
Días después de nuestro primer encuentro, aterrizamos en el aeropuerto de Tarapoto, al norte de Perú, en el avión presidencial, junto al viceministro de Agricultura y el representante de la FAO. Desde ahí, un helicóptero nos traslada hasta Chazuta, al margen izquierdo del río Huallaga, donde el Gobierno de Perú emprendió un programa para incorporar a un grupo de mujeres excocaleras al cultivo del cacao. La primera dama del siglo XXI viste unos jeans, blusa blanca y zapatillas, el sencillo y calculado atuendo para ir sobre el terreno, con el que se mezclará hasta casi confundirse con el pueblo. Sobre la mesa descansa toda la prensa del país que suele leer con un café amargo y que alterna con brevísimos chats por WhatsApp con el presidente.
A la pequeña Nadine su padre la llamaba “negra del alma”, como la letra de su huayno ayacuchano favorito. Don Ángel era un hombre provinciano que se había pagado la universidad con su trabajo de obrero. A su única hija le gustaba hacer pulsos con sus dos hermanos varones, Ilan y Ángel, y con sus primos cercanos. Todos eran hombres en la familia. Ángel recuerda que Nadine entrenó para ganarles y que un día lo consiguió. “Tenía mucha fuerza para su edad. Creo que era una manera de afirmarse en un mundo masculino”.
Pero ni en todos sus entrenamientos previos Nadine pudo sospechar que iba a tener que medirse con uno de los viejos zorros de la política peruana. El expresidente Alan García fue el primero en hablar de la “presidenta-candidata” y de “reelección conyugal”. “Hay una sensación de desgobierno muy grande y parte de eso se debe al protagonismo de la esposa del presidente, cuyo derecho a opinar yo lo defiendo, en tanto no signifique el uso de recursos o de tribunas públicas para fomentar una candidatura”, lanzó García. En el recuento de daños, la imagen de Nadine salió perjudicada. Aunque no debe haber hombre más fácil de atacar en Perú que el líder del APRA, la inexperiencia en polémicas políticas jugó en contra de los Humala.
Por mucho que Nadine se esfuerce en negar sus aspiraciones, sigue en el ranking de intención de voto, aunque los favoritos son nuevamente Keiko Fujimori –la hija de Alberto, la cabeza de la trama de corrupción más grande de la historia peruana, al que se teme ella indulte solo al llegar– y el propio Alan García –aún investigado por delitos de corrupción–. En una encuesta reciente los peruanos afirmaron que apoyarían a un candidato que “roba pero hace obra”. Un panorama siniestro.
La primera dama peruana saluda a varias personas durante una visita a la selva en el norte de su país. / ERNESTO BENAVIDES (GETTY)
No todos son de la misma opinión, por supuesto. Mario Vargas Llosa es uno de los principales valedores de la primera dama: “Me gustaría que Nadine Heredia sea la candidata de 2021”, ha declarado. “Creo que ya es hora de que el Perú tenga una presidenta mujer. Y creo también que ella tiene condiciones magníficas para serlo”. El entusiasmo del premio Nobel no es nada desdeñable teniendo en cuenta que el programa de Gobierno original de Humala estaba en las antípodas del ideario liberal del escritor, y que este solo accedió a manifestarle su “apoyo vigilante” ante el peligro inminente que representaba el retorno al fujimorismo encarnado en la hija del exdictador.
Nadine come poco y se queja de una contractura en el cuello. Girarse a la izquierda le causa dolor. Casi tanto como volver a escuchar del tema de su supuesta candidatura.
–¿Entonces no?
–La reelección no está en nuestra agenda. Yo respeto la ley.
–Mi abuelo, por ejemplo, votaría por usted en 2016. Porque tiene 97 años y le corre prisa. Pero si le diera tiempo votaría también en 2021.
–Agradezco el cariño de la gente, pero nadie es imprescindible. No me creo superwoman. No me postularía en 2016 ni siquiera si tuviera el 70% de aprobación.
–Le voy a plantear algo apocalíptico. ¿Sería capaz de competir en 2021 con su marido? Bueno, quizá para eso tendría que divorciarse…
–No, soy leal a Ollanta. Incluso si hubiera una posibilidad para el Partido Nacionalista en 2021 yo volvería apoyar a mi esposo.
–¿Y él la apoyaría si las cosas cambiaran para usted, para él, para todos?
–Es que el líder es él...
–Entonces todos los que piensan que la líder es usted están engañados, Vargas Llosa, incluso mi abuelo.
–Es que el tándem funciona de determinada manera o no funciona. Él es el hombre de las plazas, el que articula los discursos. Yo me encargo de tareas más administrativas.
“Ella tiene un cargo: madre de familia con presupuesto para su hogar”, dijo Humala
Es divertida, habla como cualquier treintañera –tiene 37–, usa palabras que ya han pasado a la historia para las nuevas jóvenes, como “mostro”, “paja”, “bacán”. Y también algunas heredadas de sus abuelas como “muchachito de miércoles”. La primera dama de Perú del siglo XXI es alguien que usa Twitter con soltura y temeridad, alguien que bromea, que sabe lo que es un meme. En otros momentos se ve mucho mayor de lo que es. En equilibrio consigo misma y en un permanente estado de autocontrol que dejaría exhausto a cualquiera.
Al descender, los pobladores de Chazuta se agolpan para verla: “¡Nadine, Nadine, Nadine!”, la llaman. Ella los saluda con la mano en alto y mostrando su célebre sonrisa. Cierto es que cualquiera se cree Madonna en los olvidados pueblos de Perú. Heredia lo sabe bien. Durante la campaña electoral, los esposos acumularon muchas millas dándose a conocer. El primer viaje que hicieron como presidente y primera dama, después de visitar los pueblos de sus padres, fue a una raquítica comunidad andina a 5.000 metros de altura. A Nadine no le costó demasiado. Se había pasado su juventud recorriendo el país como catequista.
“¡Vamos, ánimo!”, dice con sorna, viéndome desfallecer y dejándome atrás, casi sin aliento. Ella, en tanto, sigue en su derroche de energía y agilidad saltando lomas, esquivando charcos y llevando muy bien el baño de multitudes. El recorrido sigue un guion preestablecido, del que ella se sale cada dos por tres, ya sea porque una mujer la invita a su casa u otra le ruega que se lleve a su niña enferma a un hospital de Lima. Nadine accede a todo. El recorrido es frenético. Al llegar al centro de acopio se ve el río Huallaga en toda su inmensidad. Una pequeña embarcación lo cruza de un extremo a otro. La televisión del Estado capta el momento en que la primera dama recibe a las señoras del bote y las ayuda a trasladar su carga de cacao. Ya en la cocina, las mujeres reciben a su líder con cánticos. La primera dama prueba con un dedo el chocolate. En unos minutos dará su discurso en la plaza del pueblo.
Vestida como una chazutina típica, coge el micrófono y se acerca a la multitud. Aunque durante todo el viaje ha intentado convencerme de que Humala es el que sabe llegar a las masas y ella es solo la mujer que apaga los incendios, hoy la plaza es toda suya. Nadine Heredia está aquí para felicitarlos por haber dejado atrás el cultivo de coca. Pero su discurso va tomando otra deriva. “No es lo único que ha cambiado. Lo veo también en la actitud de los varones. Hace un momento me cantaban las agricultoras: ‘Las mujeres ya despertaron’. Y yo pensaba: ‘¿Las mujeres despertaron o será que los hombres despertaron y comienzan a valorar a las mujeres que tienen al lado?”.
¿Qué intenta Nadine? Su sola existencia cuestiona un modelo de mujer, y estas se ven reflejadas en su liderazgo, pero ahora astutamente se dirige también a los hombres, como agentes de ese cambio necesario no solo en Perú, también en una Latinoamérica paradójica: este loco continente tiene los índices más altos de maltrato a la mujer, pero a la vez presume de presidentas, como Michel Bachelet, Dilma Rousseff o Cristina Kirchner. Nadine es como la vecina nueva del barrio.
Nadine Heredia, durante una visita a una comunidad que vive en la selva al norte de su país.
Los varones del pueblo se miran entre sí. Ella continúa: “¿Será que los hombres comenzaron a ver lo que puede dar su compañera, lo que puede contribuir a la productividad de su propia familia? Ese trabajo en equipo es lo que los hace grandes. Estoy orgullosa de las mujeres de Chazuta”. Más aplausos.
Cuando le pregunto si es feminista, me sale con lo de que no cree en las etiquetas. Desde el progresismo le reprochan a Heredia que se haya mostrado “a favor de la vida” (respecto al aborto) o que diga “el matrimonio es otra cosa” (sobre la unión civil entre personas del mismo sexo, que sí apoyó). En Perú decir lo contrario en voz alta puede significar la ruina para un político. Sigue siendo uno de los lugares más conservadores de América Latina. Y es posible que Nadine confíe en lograr más cambios sin inmolarse. Quizá su trabajo sea más sutil de lo que se piensa y su guerra más silenciosa: asesorando en la trastienda al presidente en los temas de igualdad. No puede reprimir su orgullo por haber colaborado en la idea de un gabinete con una presencia femenina potente, lo mismo en la elección de los perfiles directivos y en las propuestas legislativas, trabajando por la visibilidad de la mujer en el Gobierno, aunque su suegro, el radical Isaac Humala, diga que es “para colocar a sus amigas” y que deberían quedarse en su casa jugando a las cartas.
¿Tiene Nadine un futuro político propio? Para muchos en realidad aún no ha hecho nada demasiado en serio. “Su acción es la de un complemento (o un predicado, si quieren) del presidente Humala, no ha construido un protagonismo propio”, señala el periodista Gorriti. “Pero con el nivel deprimente de políticos que padecemos, las posibilidades son más amplias y las potenciales sorpresas también”.
De vuelta en el avión presidencial, Nadine recarga batería. A punto de llegar a Lima, sigue impertérrita. Como si no hubiera estado en la selva hace un momento dando un discurso seudofeminista. Una de las sátiras más extendidas es la que la muestra llamando a su marido por el apelativo amoroso de “cosito”. Así, el fiero militar se vuelve un osito de peluche. La mujer ha “cosificado” al hombre. Y, sin embargo, Heredia asegura que no pasaría por encima de él porque está “partidirizada”. “Él es mi líder”. Suena conservador. Los peruanos son machistas. Humala no será la excepción.
–Hoy lo es mucho menos, porque tiene dos hijas y una mujer que no es machista. Y más adelante lo será aún menos. Constata cada vez que no tiene fundamento ser machista. Muchos hombres están abrumados, porque la torrecita que les formaron en casa se les ha derrumbado. Para ellos es chocante al principio, pero luego aprenden a reconocer que nosotras podemos hacerlo igual de bien o incluso mejor.
¿Han despertado las mujeres o son los hombres quienes ahora las valoran?”
Asumir que Nadine opine, que incida, y que en muchos sentidos influya en las políticas de Estado ha sido duro para el presidente de un país “macho” como Perú.
–Me han agarrado de punto… Lo de “cosito”, por ejemplo. ¿A qué hombre en el Perú no le ofendería que le dijeran algo así? –sigue Nadine–. Hablamos mucho sobre eso. Sabemos perfectamente por qué lo hacen. Como me decía el otro día alguien: “Nadine, todos los ministros deberían salir con una camiseta que diga ‘todos somos cosito’. (risas).
¿De quiénes estaba hablando Nadine en esa plaza? ¿De los hombres de Chazuta o de Ollanta Humala? ¿De los ministros, de los congresistas o de los hombres de su partido, de los machistas, de los misóginos peruanos? ¿Hablaba de estas señoras chocolateras o de ella misma, de las ministras, de las mujeres líderes, de lo que quiere para sus hijas? ¿Hablaba del trabajo en equipo de los chazutinos o del dichoso tándem de la pareja presidencial?
–¿Le interesa la posteridad?, le pregunto antes de aterrizar.
–¿A mí? No, porque no va a quedar nada, ni tampoco importa qué hice yo. Me interesa que no se olvide lo que este Gobierno está haciendo.
Juntos. La chocolatera del Gobierno y el hombre que despierta.